INTERVIÚ SORPRENDE A SUS LECTORES CON UN DESNUDO DE JESÚS VÁZQUEZ

No es mala estrategia la de, de cuando en cuando, romper la línea editorial de un medio informativo con una propuesta diferente que sorprenda a los lectores. Es lo que ha hecho esta semana el semanariio Interviú, del Grupo Zeta.

Jesús Vázquez se ha convertido en el primer hombre que posa desnudo para la portada de la revista Interviú en sus 34 años de historia. El conocido presentador de televisión lo ha hecho además con un fin solidario, ya que cederá todo el dinero a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) para la construcción de una escuela en un campamento de Dadaab (Kenia).

La publicación del reportaje coincide con la Semana del Orgullo Gay, del 30 de junio al 4 de julio, y desde ‘Interviú’ han afirmado que “tanto el personaje como la fecha merecen romper un poco el esquema habitual de ‘Interviú’ con el primer desnudo masculino en los 34 años de historia de la revista”. En este punto, han declarado que no existe ningún problema en hacer cosas así “siempre que coincida con momentos especiales”, ya que eso “no cambia ni el presente ni el futuro de una revista que sigue volcada en la imagen femenina”.

“Quizás somos menos revista masculina que lo que la gente puede pensar y más de información general”, han apostillado, a la vez que muestran su intención de “revolucionar un poco el mercado”, en un periodo en el que “el quiosco está bastante soso”.

El reportaje supone un “guiño al cine” en el que Jesús Vázquez “interpreta en las fotografías distintos papeles clásicos”, acompañadas por la entrevista realizada por Mamen Mendizábal.  Desde ‘Interviú’ admiten que han pagado “un sobreprecio respecto al resto de portadas”, que no se hubiera dado si el dinero fuera para el presentador puesto que habrían sido “mucho más duros en la negociación”. 

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LA DECADENCIA DEL PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN Y DENUNCIA

(Extracto del libro ‘Marketing de periódicos y revistas’)

El periodismo de investigación y de denuncia es un posicionamiento que ha otorgado a algunos medios de comunicación un gran prestigio social. Para que un trabajo periodístico pueda considerarse verdaderamente periodismo de investigación se han de cumplir estos tres requisitos:

1. Que la investigación sea el resultado del trabajo del periodista; no la información elaborada por otros profesionales (por ejemplo, la policía o las oficinas de prensa).

2. Que el objetivo de la investigación sea razonablemente importante para un gran sector de la población.

3. Que los investigados intenten esconder esos datos al público. No es suficiente la recogida de filtraciones interesadas. Cuando hay ocultación es que la conciencia no está muy tranquila.

Actualmente son muy pocos los diarios y revistas españoles que practican este tipo de periodismo. En la época dorada de las revistas de información general, Cambio 16 y Tiempo contaron con sólidos equipos de investigación que publicaban contrastadas revelaciones sobre grandes temas de interés general: tramas golpistas, sectas, poderes religiosos, escándalos políticos, trapos sucios empresariales… Importantes diarios como El País, Diario 16 o La Vanguardia también entraron en esta dinámica. En los primeros años 90, destacó especialmente el diario El Mundo, destapando sonoros casos de corrupción: los Gal, Filesa, etcétera.

Hoy, en cambio, éste es un posicionamiento que cotiza a la baja. Puede decirse que únicamente la revista Interviú continúa con esta forma de hacer periodismo. ¿Las razones de esta decadencia? Por un lado, se trata de un método de trabajo caro: una investigación en regla requiere mucho tiempo para un resultado que, casi siempre, es incierto. En segundo lugar, hay quien afirma que la excesiva dependencia de los grupos de comunicación con determinadas opciones políticas o intereses empresariales hace que realicen investigaciones interesadas, cuyo único fin es beneficiar a una parte y perjudicar a la contraria.

Algunos expertos insisten en diferenciar el verdadero periodismo de investigación de otra cosa bien distinta que sería el periodismo de filtración. Según el profesor de la Universidad del País Vasco, José María Caminos, procede tener bien clara esta diferenciación ya que en los últimos años se han presentado denuncias periodísticas bajo la etiqueta de periodismo de investigación que en realidad no lo eran. “Se trataba más bien de informaciones que, con posterioridad, se ha comprobado que provenían de filtraciones puestas en circulación por una fuente que ponía a disposición del medio un dossier interesado”.

También se trata de un periodismo que entraña graves riesgos. En noviembre de 2003, fue tiroteada la fachada de la revista de investigación más osada de Holanda, Quote. Su director, Jort Kelder, estuvo a punto de ser herido. Quote se ha distinguido por bucear en los orígenes de quienes encabezan las mayores fortunas de Holanda y la manera en que han amasado sus imperios.