EL PERIODISMO SEGÚN HOMER SIMPSON (Y 2)

kent_brockman1En este post reproducimos el capítulo ‘Ideas (legales e ilegales) para domesticar al cuarto poder’, incluido en el libro ‘LA EMPRESA SEGÚN HOMER SIMPSON’, escrito por Rafael Galán y un servidor. ¡Espero que nadie se moleste! ¡Sólo es un libro de humor!

IDEAS (LEGALES E ILEGALES) PARA DOMESTICAR AL CUARTO PODER

En el capítulo anterior hemos visto cómo Homer Simpson se ha convertido en un miembro destacadísimo del Cuarto Poder en Springfield. Y, dado su poder de influencia sobre el público y los consumidores, puede llegar a convertirse en una amenaza para los intereses de importantes grupos empresariales. En efecto, en el capítulo que estamos viendo (‘El ordenador que acabó con Homer’), una extraña organización clandestina ve cómo una de sus noticias destapa la conspiración que ella misma ha puesto en marcha.

Curiosamente se trata de una de las noticias falsas que Homer se ha inventado (“Controlan nuestra mente por medio de la vacuna de la gripe’), pero que en realidad resultó ser verdadera. Esto hizo que esta siniestra empresa secuestrara a Homer y le llevara a una isla, que todos llaman La Isla, para quitarle de la circulación. 

En La Isla, están también secuestrados un gran número de personas que están allí por diferentes motivos. No se hacen llamar por nombres, sino que todos tienen asignados un número. Desde ahora, Homer no se llamará Homer, sino Número 5. Allí entabla conversación con Número 6.

            Número 5 (Homer): ¿Quién es toda esta gente tan estrafalaria?

              Número 6: Nos tienen encerrados porque sabemos demasiado. Número 27 sabe cómo transformar el agua en gasolina. Número 12 conoce el secreto moral que se oculta bajo las pastillas de menta. Y yo inventé la bolsa de cacahuetes sin  fondo.

En otra escena, el jefe de la organización secreta cuenta a Homer (perdón, a Número 5) por qué le tienene secuestrado en La Isla:

            Jefe: Tu página web ha tropezado con nuestro plan secreto. Me refiero  a la vacuna contra la gripe. Somos nosotros quienes le  incorporamos aditivos para el control mental. Para provocar un consumismo compulsivo. Por eso la vacuna de la gripe se  suministra antes de Navidad. Y no podemos consentir que tú lo  eches a perder.

imagen-22Homer logra escapar. Pero, de vuelva a Springfield, los malos le vuelven a capturar. Esta vez secuestra a toda la familia Simpson, que es trasladada de nuevo a La Isla. La Isla es un entorno paradisiaco, todo lleno de comodidades y donde los secuestrados pueden llevar una vida sin problemas ni dificultades. Y sin trabajar. En la última escena, se va Homer y Marge cómodamente tomando el té y encantados de la vida.

Esta última imagen puede ser una metáfora perfecta de cómo algunas grandes organizaciones (partidos políticos, empresas, grupos religiosos, etc.), conscientes del poder que tiene la prensa, intentan domesticarla para que se convierta en una aliada de sus intereses. Existen muchas formas de intentar controlar a la prensa. La vía más directa es entrar en su accionariado. Existen empresarios que compran medios de comunicación, no tanto como hacer negocio, sino para utilizarlos como plataformas de propaganda que impulsan sus intereses empresariales.

Otra vía, nada ética, consiste en utilizar las inserciones publicitarias que una empresa realiza en un medio como moneda de cambio para que éste, como contrapartida, publique determinadas informaciones que le benefician. Y luego están las acciones, más blanditas si se quiere, que consiste en intentar incidir sobre los periodistas que seleccionan lo que se publica y lo que no se publica en sus respectivos medios con una serie de prebendas más o menos camufladas. Algunas de estas acciones blandas son las siguientes:

  • Acompañar las notas de prensa que se envían a los redactores con un regalo, que tenga relación con la empresa que lo envía o no.
  • Invitar al periodista a un viaje, para que pueda presenciar un evento, visitar una fábrica o justificarlo con el motivo más peregrino.
  • Invitar al periodista a comer. Allí, además de noticias que el informador puede publicar, le hacen también (off the record, claro) alguna confidencia o le dan alguna información sensible para que el periodista esté al loro de lo que se cuece en su sector. ¡Lo importante y bien informado que se siente un periodista con estas informaciones… que no puede publicar! ¡Sencillamente absurdo!
  • Premios. Algunas marcas organizan anualmente galardones periodísticos que consisten en premiar los mejores artículos que se publican sobre determinados temas o determinados sectores. Suele tratarse de premios en metálico, algunos de ellos realmente suculentos. Al cabo de pocos años, casi todos los medios cuentan con un periodista que ha sido premiado, mientras decenas de ellos esperan que el próximo año sí les toque a ellos. Pero, por favor, ¿quién va a escribir mal de estas marcas?

Nosotros desaconsejamos todas estas acciones por cutres, por casposas y por faltas de ética. Sí defendemos, en cambio, la necesidad de que las empresas tengan una política de comunicación sana, limpia y eficaz. El mejor regalo que puede hacerle a los profesionales del periodismo (a los buenos profesionales, no a los estómagos agradecidos que se venden por un plato de lentejas) es ofrecerles información de calidad; ponerse al teléfono con rapidez cuando les llama el periodista, y ofrecerles ideas, buenas ideas para sus reportajes. Así de sencillo.

Como colofón a este tema, vamos también a glosar una parte del episodio ‘Pánico en la central nuclear’, que tratamos en parte en otro capítulo. En el mismo, Homer Simpson, de chiripa y sin tener ni idea, había apretado el botón correcto, con lo que salvó a la central nuclear, y a todo Springfield, de saltar por los aires.

El dueño de la central, Montgomery Burns, ante el pánico que se había creado había declarado en directo, en el programa de noticias de Ken Brockman, que todo estaba bajo control. Una vez superada ya la crisis, volvió a hacer una declaración por teléfono al canal de televisión.

       Señor Burns: ¡Claro que lo hemos controlado! ¡No ha sido más que una  falsa alarma! Un sencillo córvido extraviado se había  introducido en nuestro sistema de alerta.

     Ken Brockman: Queda claro su punto de vista sobre la histeria colectiva.  Como periodista, me comprometo desde ahora a ser menos vigilante y más confiado.

El Señor Burns, después de colgar el teléfono, le confía a su fiel Waylon Smithers.

       Señor Burns: ¡Je, je, je! Mientras haya primos, seguiré haciendo negocio.

Una frase que habla por sí sola.

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EL PERIODISMO SEGÚN HOMER SIMPSON (1)

imagen-2Acaba de ver la luz el libro LA EMPRESA SEGÚN HOMER SIMPSON, que he escrito junto a mi compañero de Emprendedores Rafael Galán. En el mismo publicamos dos capítulos que hacen referencia a la profesión periodística. El primero es el capítulo titulado ‘Lo que te puede perjudicar un ‘Señor X’ suelto por la red, y que reproduzco aquí hoy. El segundo, que podréis leer el próximo martes, se titula ‘Ideas legales (e ilegales) para domesticar al cuarto poder. ¡Que lo disfrutéis!

LO QUE TE PUEDE PERJUDICAR UN ‘SEÑOR X’ SUELTO POR LA RED

Internet ha democratizado la difusión de noticias, que ya no es exclusiva de periodistas y medios de comunicación tradicionales. En el episodio ‘El ordenador que acabó con Homer’, vemos cómo el patriarca de los Simpsons crea un página web de noticias sin confirmar y se convierte en un poder fáctico, en un cuarto poder, en la vida de Springfield.

El episodio que vamos a glosar ahora nos va a servir de excusa para hacer una reflexión sobre la revolución que está protagonizando Internet como fuente de información alternativa. Con sus pros y sus contras. ¿Los pros? La democratización de la información: cualquier persona puede dar a conocer al mundo sus noticias y sus opiniones sobre las cosas. ¿Los contras? La facilidad con que Internet se ha convertido en un medio para difundir noticias interesadas, falsas y sin confirmar, algo que va en contra de las reglas de oro del periodismo clásico. Internet, digámoslo alto y claro, es el medio por donde circula más basura informativa, algo que ya está empezando a perjudicar desgraciadamente a la credibilidad del medio en su conjunto.

Segunda reflexión: el poder de los medios de comunicación pueden suponer a veces, para los poderes establecidos y las empresas, una amenaza para sus intereses. Esto les lleva a emplear distintos métodos para lograr que esos medios comulguen con sus intereses.

Homer, que firma sus noticias como ‘Señor X’, ha creado una página sin ningún contenido que, lógicamente, apenas tiene visitas. Sus hijos le dan las primeras claves para darle mayor vigor a su web.

           Lisa: Tienes que ofrecer algo a la gente. Una opinión, un chiste, una idea… algo.

          Bart: Dicen que el alcalde Quimby se gastó los fondos para arreglar las calles en una piscina privada para él.

       Homer: ¿Quién te lo ha dicho?

          Bart: Nelson.

     Homer: Es un cotilleo que merece estar en mi página web.

          Lisa: No puedes publicar eso. Ni siquiera sabes si es cierto.

Esa sí que ha sido una bomba informativa. La noticia tiene una amplia repercusión, tanta que el mismo alcalde sale a desmentirla en una rueda de prensa, aunque luego la prensa descubre que es cierta. Así titula el periódico local: “Internauta fisgón descubre piscina ilegal”.

Esta repentina competencia no hace ninguna gracia a los medios de comunicación tradicionales. Así lo pone de manifiesto Ken Brockman en su programa de noticias.

        Ken Brockman: Un nuevo internauta justiciero ha causado conmoción en Springfield. El ‘Señor X’ (suponiendo que ese sea su verdadero  nombre) ha publicado una gran primicia. Pero  no olvidemos que  las auténticas noticias son las que les ofrece la cadena local por medio de auténticos periodistas como yo, Ken Brockman. 

Entusiasmado por lo resultados y por el incremento espectacular de visitas, Homer sigue publicando cotilleos y rumores sin confirmas en su web, a la que ha puesto de nombre ‘La porquería que hay que saber’.

           Lisa: Me sigue pareciendo irresponsable ofrecer rumores como si fueran hechos. Déjalo mientras estés a tiempo.

         Homer: Ni hablar. El Señor X seguirá denunciando y escarbando hasta que todos los habitantes de la ciudad estén en chirona. 

El Señor X sigue apuntándose importantísimas primicias:

  • El Badulaque vende rosquillas caducadas.
  • La policía usa la silla eléctrica para asar pollos.
  • Miss Springfield usa cosméticos.
  • El Señor Burns suministra uranio enriquecido a terroristas árabes.

Todos estos bombazos informativos hacen que el Señor X gane el Premio Pulitzer de periodismo. La vanidad le puede, y Homer acaba confesando que él es el Señor X. A partir de entonces, ya nadie quiere hablar con él, no vaya a ser que publique sus cosas en la web. Homer está sin noticias y el número de visitas a su web cae vertiginosamente. Así que ahora directamente se inventa noticias sensacionalistas:

  • Descubierta una nueva raza viviendo a 15 centímetros bajo Denver.
  • El castellano y el italiano son el mismo idioma.
  • Controlan nuevas mentes por medio de la vacuna contra la gripe.

Un día, Nelson viene a darle una noticia de las de verdad, pero Homer le responde que ya no le interesan este tipo de informaciones.

        Nelson: Seño X, tengo una noticia para usted: en clase de Ciencias están diseccionando vagabundos congelados. 

      Homer: Las noticias de verdad son estupendas, pero recibo 1.000 visitas cada hora con cagarrutas de primera categoría. 

Internet se ha convertido ya en un medio de comunicación de primer orden. Los medios de comunicación tradicionales, con la credibilidad que les acompaña tras años y años de andadura, han dado el salto a la Red creando sus propias páginas. También han nacido un gran número de periódicos y revistas digitales, así como miles y miles de blogs. Un enjambre de páginas difícil de controlar, pero a las que hay que estar muy atentos si no queremos que alguna noticia o rumor difundido a través de ellas perjudique a nuestras empresas.

Fue lo que le pasó, por ejemplo, a la empresa norteamericana Kryptonite, líder de fabricación de candados para motos y bicicletas. Cuando un blogger se dio cuenta de que sus candados se podían abrir con un bolígrafo Bic y colgó el video en su blog para evidenciarlo, los efectos fueron devastadores. En cuestión de horas, todos los blogs hablaban del tema, aunque la compañía sólo se enteró de lo sucedido cuando, una semana más tarde, los medios de comunicación lo recogieron en sus páginas. Kryptonite, que sufrió una crisis sin precedentes y tuvo que reemplazar casi 40.000 candados de su stock, tardó años en recuperar su reputación.