¿SE PUEDEN DIFUNDIR LAS FOTOS DE LAS FIESTAS DE BERLUSCONI?

berlusconi[1]El escándalo de las fiestas de Silvio Berlusconi ha provocado un debate sobre si el primer ministro italiano puede ampararse en la defensa de la privacidad ante la publicación de las fotos de Cerdeña. Una opinión autorizada es la de Marc Carrillo, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Pompeu Fabra. En un reciente artículo, afirmaba que Berlusconi no se puede refugiar en este derecho, debido a que es un personaje público cuya vida privada contradice su discurso político.

Según Carrillo, “no ha de haber duda de que las personas célebres, objeto de público conocimiento, no dejan por ello de ser titulares de su derecho a la intimidad. Esto es así, pero también lo es que los límites a la información (comunicar hechos que les afectan) o a la libre expresión (opinar sobre su conducta) han de ser mucho más flexibles si concurren razones de interés público, tanto en lo que concierna a su comportamiento público como a aquellos de sus actos privados que puedan tener relevancia pública”.

La prensa se ha hecho eco gráfico de supuestos de abuso de poder que afectarían al primer ministro Berlusconi. “Así, haber promovido la aprobación de leyes ad hoc para que en vuelos oficiales y, por tanto, con medios públicos, puedan viajar invitados particulares para actividades lúdicas. O haber promocionado a puestos de responsabilidad, en las listas electorales de su partido al Parlamento Europeo o en el mismo Consejo de Ministros, a personas cuyo único mérito político ha sido su belleza, según sus propias y orgullosas declaraciones. Berlusconi, sin embargo, ha considerado que la publicación de las fotos tomadas en su finca de Cerdeña, aun difuminando la imagen de sus protagonistas, atenta contra la intimidad de sus invitados y ha anunciado acciones legales contra este diario. Sin embargo, hay poderosas razones de orden jurídico, basadas en el interés público de la información difundida, que permiten sostener que el derecho a comunicar información sobre estos hechos no puede ser restringido”, afirma el catedrático, quien sostiene esta afirmación con estos dos argumentos.

1) La primera razón es que parece fuera de toda duda razonable la legitimidad de la que disponen los medios de comunicación para informar del uso que el primer ministro esté haciendo de unas leyes singulares, aprobadas con el objeto de habilitarle para invitar a amistades a viajar en vuelos oficiales. Sobre todo, cuando la finalidad es asistir, con medios sostenidos por el erario público, a actividades lúdicas de carácter particular. Que una ley le permita llevar a cabo lo que objetivamente es un abuso de poder, lamentablemente avalado por el Parlamento, no puede ser óbice para que la prensa informe al respecto, incluso de forma gráfica y -eso sí- con la prudencia de no difundir lo irrelevante, la identidad de los asistentes. Que uno de ellos se haya dado por aludido -el ex premier checo Topolanek- es de su sola incumbencia.

2) Una segunda razón concierne a las exigencias de una sociedad abierta: los representantes han de explicarse cuando son incoherentes e hipócritas. Y para ello es preciso obtener de forma diligente información veraz y después comunicarla a la sociedad. En el caso Berlusconi, la mezcla de lo público y lo privado exhibida por este representante público elegido democráticamente deja pocas dudas en el debate público acerca del abuso de poder y de promoción del tráfico de influencias que bajo su manto protector se está llevando a cabo con su aquiescencia. Conocer estos hechos en toda su dimensión, por crudo que pueda llegar a ser, es objetivamente una razón de interés público.

Para leer íntegro el artículo de Marc Carrillo, pincha aquí.

Anuncios

LECCIONES DE PERIODISMO CIUDADANO EN ‘TENGO UNA PREGUNTA PARA USTED’

 

 

5Anoche vi un trozo del programa ‘Tengo una entrevista para usted’ (TVE). Cien ciudadanos preguntaron libremente a Mariano Rajoy sobre distintos temas de actualidad. Y la verdad es que muchas de ellas me sorprendieron por lo ‘interesantes’ y por lo ‘pegadas a la realidad’. Muy diferentes a las soporíferas entrevistas que habitualmente les hacen los profesionales del  periodismo. ¿Pero tan difícil es hacerlo bien?

Sin haber estudiado en ninguna Facultad de Ciencias de la Información, muchos ciudadanos tienen un sentido del género de la entrevista muy superior a la de muchos de nuestros colegas. Una entrevista sirve para obtener del entrevistado una respuesta, y si éste no responde, se le repregunta hasta que se le arranca una declaración convincente. Esto es algo que pocas veces hacen los periodistas, que casi siempre se conforman con cualquier vaguedad y con cualquier respuesta poco concreta, porque tenemos que pasar a la siguiente pregunta y se nos acaba el tiempo. ¡Pero qué malo es el acartonamiento!

Ciertos periodistas tienen mucho que aprender  de María Navarro, jubilada de Zaragoza,a la que le costó tres intentos que Mariano Rajoy respondiera a su pregunta: “¿permitiría que se aplicara sobre su hijo la investigación con células madre si éste sufriera una enfermedad incurable?” Pero al final lo consiguió.

-Lo primero que haría es informarme….

-Ya, pero si su hijo…

– En este momento se puede investigar con células madre porque por una decisión que tomó el PP y con células madre adultas, que son mucho más eficaces a la hora de resolver enfermedades.

– Lo que yo le pregunto es, si fuera su hijo, la única posibilidad…

Muchas entrevistas con políticos suelen provocar verguenza ajena. Si se trata de un medio afín, vemos entrevistas facilonas, obsequiosas, vomitivas… Entrevistas alfombradas, podríamos llamarlas. Parece como si les estuvieran haciéndole la pelota o como si aspiraran a ser jefes de prensa de algún ministerio, comunidad autónoma, algún organismo público o empresa afín. Y si es un medio hostil, todo lo contrario. Anoche vimos toda un ráfaga de preguntas comprometidas que, siempre desde el respeto, pusieron a prueba al líder de la oposión. Estas son algunas de ellas:

Pregunta: ¿Cómo piensa ganar las elecciones, por aburrimiento o por un milagro?

Mariano Rajoy: Por ninguna de las dos cosas. Si yo estoy hoy en política es porque creo que puedo ganar las próximas elecciones generales.

Pregunta: Actualmente gano 855 euros al mes y tengo hipoteca, ¿qué haría usted con esos 855 euros al mes?.

M.R.: “Lo primero, preocuparme de alimentar a mis hijos. Es verdad que ese sueldo es bajo, pero le digo que aguante. Vivimos un momento muy difícil, pero las cosas van a mejorar”.

Pregunta de una pensionista de Madrid y discapacitada: Con la actual Ley del Aborto yo hoy podría no existir. ¿Cuál es su posición?

M.R.: Votaré en contra de la ley que plantea el Gobierno y, si va como se ha anunciado, acudiré al Tribunal Constitucional.

Pregunta: Cuando en una casa se quema la comida, se ventila abriendo todas las ventanas. En su partido, sólo abren las ventanas pequeñitas. ¿No es mejor abrir los grandes ventanales?.

M.R.: Las personas que tengan comportamientos inaceptables deben dejar la vida política. Pero a mí no me gusta erigirme en juez de los demás, acusar y tomar decisiones sin pruebas.

Pregunta: Llevo cuatro años viviendo en España de forma ilegal. ¿Qué hará por los emigrantes si es presidente del Gobierno?

M.R.: No se rinda, haga un esfuerzo, siga usted buscando trabajo, las cosas van a mejorar. Dicho esto, aquí no puede venir todo el que quiera sin ningún control.

Pregunta: ¿Habla inglés?”.

M.R.: No. A mí me pasó lo mismo que al resto de los presidentes del Gobierno. Es mejor hablarlo, aunque González y Aznar no hablaban inglés y fueron buenos presidentes.

Y así todas. Una buena lección de periodismo ciudadano. ¡A ver si vamos aprendiendo!

LAS ADIVINANZAS DE PEPE ONETO

onetoLos periodistas manejamos con mucha frecuencia informaciones muy difíciles de confirmar, tenemos acceso a rumores, nos planteamos dudas sobre los temas más candentes de la actualidad y que todavía están por resolver… Cuestiones todas ellas que merecen ser conocidas por la opinión pública, aunque sólo sea en clave de duda o de hipótesis sin verificar.

Una de las fórmulas para plantear este tipo de cuestiones es mediante el formato de la adivinanza. Es lo que hace, por ejemplo, Pepe Oneto en la sección semanal ‘La  Crónica’ que publica en la revista Tiempo.

Pongamos un par de ejemplos:

  • ¿Qué relaciones existían entre el polémico jefe de la policía local de Coslada, Ginés Jiménez, actualmente en prisión, con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la brigada policial operativa que trabaja para la inteligencia española, la BOA?
  • ¿Qué apoyos dentro de ETA tiene el dirigente de la izquierda aberzale Iñaki Olalde (en la foto), uno de los once dirigentes de Batasuna que se encuentra en libertad, para sustituir como portavoz del mundo vasco radical al hasta ahora negociador oficial de la banda y del mundo radical aberzale, Arnaldo Otegi, bastante alejado de las posiciones de ETA?

Es un recurso muy atractivo que es utilizado por periodistas que tienen acceso a filtraciones, informaciones off the record y rumores. Su eficacia, al margen de la información que transmite, radica en el sensación que transmite al lector de que está teniendo acceso a las informaciones casi confidenciales, de buena fuente, que circulan en los mentideros políticos, económicos, sociales…

¿ES POSIBLE HACER PERIODISMO EN MATRIX?

holograRecomiendo la lectura del reportaje ‘Holografías, pantallas táctiles…’ que Bárbara Celis publica en El País del domingo. Un gran trabajo en el que se detalla el uso que las cadenas de EE.UU. han hecho de las tecnologías más punteras durante la pasada campaña electoral.

Se trata de un claro ejemplo, uno más, de cómo la información televisiva se va alejando del periodismo para deslizarse a pasos agigantados hacia la industria del entretenimiento. Y no digo que esto sea ni bueno ni malo, sino que es sencillamente lo que es: cada vez menos periodismo y cada vez más espectáculo.

Según el reportaje de El País, las innovaciones más destacadas fueron las siguientes:

  • La NBC fue la que desplegó la imagen más galáctica. Utilizando el llamado sistema Brainstorm 3D, hasta ahora exclusivo de Hollywood, consiguió que sus periodistas interactuaran físicamente con los datos electorales en un estudio con fondos virtuales que emulaban el Capitolio estadounidense y donde los números y los gráficos aparecían y desaparecían frente a ellos a velocidades de vértigo.
  • La cadena Fox creó cubos en 3D en cuyas diversas paredes se mostraban pantallas en las que se veía a otros presentadores situados en diferentes estudios
  • Las pantallas táctiles fueron utilizadas prácticamente por todas las cadenas, aunque las de la CNN, de gran tamaño, fueron las más llamativas.
  • La CNN protagonizó la acción más impactante con la entrevista que el periodista Wolf Blitzer le hizo en directo a la reportera Jessica Yellin, que apareció en Washington bajo forma de holograma cuando en realidad estaba en Chicago, como si se tratara de Obi-Wan Kenobi en ‘La guerra de las galaxias’. Horas después, el periodista Anderson Cooper teletransportaba desde esa misma ciudad hasta su estudio a will.i.am, el músico que le hizo la canción al Yes we can de Obama.

Lo dicho: la información televisiva parece estarse enfocando cada vez más hacia el entretenimiento. En próximos posts tocaremos varios ejemplos de programas de TV españoles en los que, bien es cierto que a otros niveles, parece confirmarse esta tendencia: actores disfrazados de reporteros, tertulias-gallinero ocultas tras formatos de debates serios, predominio de las noticias-espectáculo sobre las noticias-relevantes, paparazzi carroñeros acosando a famosos de mediopelo…

Cualquier cosa vale con tal de que estimule la emoción (la más simple), las pasiones (las más bajas), las sensaciones, el amarillismo. Y la pregunta del millón: ¿por qué renuncian los canales al análisis y la reflexión? ¿Es incompatible el libre pensamiento con el formato televisivo?


LA DIFÍCIL SUPERVIVENCIA DE LAS REVISTAS DE INFORMACIÓN GENERAL

(Extracto del libro ‘Marketing de periódicos y revistas’)

El periodo que va de 1980 a 1990 fue la época dorada de los semanarios de información general en España. Eran los tiempos del cambio. Los gobiernos del PSOE llegaron al poder después de una vertiginosa transición y un intento de golpe de Estado. Los primeros conflictos internos en el seno del partido socialista, la entrada de España en la OTAN y el Mercado Común (hoy Unión Europea), la expropiación de Rumasa, la reconversión industrial, la crisis de la derecha, la desintegración del partido comunista, los grandes casos de corrupción, la cultura del pelotazo, las privatizaciones… Unos acontecimientos de cambiaron profundamente el país.

Eran tiempos en el que la opinión pública estaba muy sensibilizada hacia los grandes temas políticos y sociales que, en mayor o menor medida, tenían una incidencia directa en su vida. Y el público demandaba, no sólo la noticia pura y dura –coto exclusivo de los diarios–, sino también el análisis en profundidad y la interpretación de la noticia (sus causas, sus consecuencias, sus protagonistas…).

En este contexto, los semanarios de información general –unos más, otros menos– alcanzaban ventas de consideración en el kiosco. Pugnaban en este mercado títulos como Cambio 16, Tiempo, Epoca, Tribuna y un poco más tarde El Siglo, como revistas muy volcadas hacia los grandes temas políticos. El Globo, del Grupo Prisa, cerró tras una corta y errática existencia. Muy próximas a éstas, se encontraban también Interviú, aunque más especializada en temas de denuncia y escándalos, y Panorama, más orientada hacia los temas sociales.

Pero tras esta época de esplendor llegó la crisis. Una situación a la que se llegó por tres causas fundamentales: la irresistible competencia provocada por el cambio de estrategia de los diarios; la investigación y el análisis dejan de ser patrimomio exclusivo de las revistas, y la falta adaptación a la sensibilidad de los nuevos tiempos.

En cuanto a la primera causa, los diarios entraron en un proceso de arrevistamiento provocado por la pérdida de lectores que venían experimentando. Primero, introdujeron el color, y luego incorporaron cuadernillos segmentados (deportes, cultura, salud, etcétera). Los domingos incorporaron suplementos con un resumen de la actualidad de la semana (habiendo cerrado el sábado) frente a los semanarios, que salen los lunes (habiendo cerrado el jueves). Todo este cúmulo de circunstancia propiciaron que los semanarios de información general fueran, poco a poco, quedándose sin sitio.

Pero también fueron cediendo terreno al perder la exclusiva sobre dos géneros: la investigación y el análisis, que hasta entonces habían sido patrimonio suyo casi en exclusiva. Los diarios empezaron a formar equipos de investigación que cosecharon, en una determinada época, muy buenos resultados. También se pusieron de moda, primero en la radio y luego en televisión, las tertulias y programas de análisis político. Esto hizo que las revistas siguieran perdiendo fuerza con esta nueva competencia.

Por último, estas publicaciones también adolecieron de reflejos suficientes para adaptarse a las nuevas circunstancias del mercado. Javier Pascual, hoy consejero delegado de Ediciones Condé Nast, vivió así la caída de Cambio 16. “La revista, que llegó a vender 600.000 ejemplares, no supo reconvertirse a la nueva realidad del mercado. Yo discutía mucho con el editor Juan Tomás de Salas sobre la necesidad de cambiar el modelo y buscar un hueco de, en vez de 100.000 ejemplares, se situara más por debajo. Había que reducir costes, paginación y hacer otro tipo de periodismo. Pero, por aquella época, vender menos de 100.000 ponía muy nerviosos a unos editores que se obstinaban en no reconocer que el mercado ya no podía seguir siendo como hasta entonces”.

En la actualidad, éste es un sector en claro retroceso. Sólo dos publicaciones figuran en el OJD: Interviú y Tiempo, ambas del Grupo Zeta. Cifras de venta muy inferiores inferiores –tanto que ni son auditadas por OJD– tienen otros semanarios de información general como Epoca, El Siglo y La Clave.

¿PUEDE EL ERROR DE UN PERIODISTA CAMBIAR LA HISTORIA?

El pasado 5 de julio Arcadi Espada publicó en El Mundo el artículo ‘El Malentendido (1917-1989)’. En el mismo, el artículista explica cómo, en noviembre de 1989, y durante una rueda de prensa de un funcionario comunista de la antigua República Democrática Alemana, se produjeron un cúmulo de circunstancias que provocaron que se acelerara la caída del Muro de Berlín.

El cúmulo de circunstancias fue el siguiente: el funcionario Schabowski informaba sobre la agilización de los trámites para viajar desde la República Democrática a Occidente. Entonces tomó la palabra Riccardo Ehrman, de la agencia Ansa, que había llegado corriendo, tarde, y ante la falta de sillas, había ocupado un lugar en el suelo de la tarima, enfrente del portavoz. Sabía que el Gobierno había aprobado la nueva ley de viaje y le preguntó a Schabowski cuándo entraría en vigor. El portavoz rebuscó en los papeles, y con una cierta vacilación dio a entender que inmediatamente. Sí, iba a entrar en vigor de inmediato, eso dijo.

Entonces ocurrió algo extraordinario. La mayoría de los periodistas tradujeron la langue de bois del portavoz en el habitual sentido, espeso y anodino. El corresponsal de la NBC interrogó con cámaras a Schabowski. Riccardo Ehrman, después de que Schabowski le contestara, escribió en su cuaderno: «La promulgación de la ley de viaje es el equivalente a la caída del Muro». Era una versión sobreinterpretarla. El título fue: El Muro de Berlín ha caído. Así lo distribuyó la agencia Ansa, a las 19.31, y así se diseminó por el mundo.

A partir de ahí, los acontecimientos se precipitaron. Los alemanes orientales que estaban viendo la televisión de la otra Alemania se sentían más que dispuestos a sumarse a las ilusiones sembradas por las noticias. Decenas de miles de berlineses orientales subieron a sus coches o fueron andando hasta los pasos fronterizos. Pero naturalmente los guardias no tenían órdenes de abrir la frontera. Los airados ciudadanos exigían lo que creían que era su nuevo derecho de paso, y al principio los vigilantes se negaban a franqueárselo. Así fue cómo cayó el Muro de Berlín, gracias… a LA EXAGERADA INTERPRETACIÓN DE UN PERIODISTA.

SI ALEX DE LA IGLESIA FUERA ALCALDE DE BILBAO

En un blog anterior nos referíamos al reportaje ‘Un mundo sin humanos’, publicado por EPS, como la técnica del ‘¿Qué pasaría si…’. Se trataba de un ejercicio de especulación sobre una posibilidad verosímil, aceptada por gran parte de la comunidad científica.

 

Siguiendo con esta técnica, encuentro el artículo ‘Emperador del Cosmos’, firmado por el director de cine Alex de la Iglesia y publicado en el diario El País. En realidad se trataría de una modalidad del ‘Qué pasaría si…’, pero dentro de la variable de ESPECULIDAD INVEROSÍMIL.

 

La OPORTUNIDAD de este artículo está en que, cuando se publicó, estábamos en plenas elecciones municipales, y dentro de una serie titulada de forma genérica ‘Si yo fuera alcalde de….’. En la misma, distintos personajes populares escribían sobre qué harían si fueran alcalde de Barcelona, Sevilla, A Coruña…

 

Se trata, en realidad, de un MERO DIVERTIMENTO, escrito en tono de humor. El propio Alex de la Iglesia le da al artículo su JUSTO VALOR (“Me piden que especule con la posibilidad de que algún día (…) yo fuera alcalde de Bilbao. Reflexión frívola, absurda e inútil…”) Y plantea situaciones absurdas, como la de “erigir una estatua de 25 metros de un pincho moruno” y otras tantas reflexiones delirantes de este mismo estilo.

 

Un planteamiento ingenioso el de esta sección, con el que se rompe el bloque monótono y rutinario de páginas y páginas de información electoral…

 

PRÓXIMO MARTES: ¿Puede el error de un periodista cambiar la Historia?

 

LOS GUIÑOLES: LA FUERZA DEL HUMOR EN LA CRÍTICA POLÍTICA

El humor, en medios de comunicación, no tiene nada de inocente. En ocasiones resulta un instrumento para transmitir una línea editorial mucho más eficaz que los más sesudos artículos de opinión, editoriales o reportajes que defienden una u otra línea política.

Acaba de salir la noticia de que los guiñoles de Cuatro (antes de Canal +) nos dicen adiós después de 13 años ironizando sobre la actualidad política española. El formato de los guiñoles aterrizó en Canal + en 1995 como versión española de ‘Les Guignols de l’Info’, emitido en el Canal + francés. Todos los grandes políticos de la última década han tenido su guiñol: Zapatero, Aznar, Felipe González, Rajoy… Y con ellos se ha dado una versión irónica de la actualidad política. Lógicamente, como no podía ser de otra manera, se trataba de una visión nada inocente y la mayoría de las veces tendenciosa. No eran objetivos, pero tenían su gracia.

¿Por qué es tan eficaz el humor en la crítica política? El humor, aunque no sirve para desarrollar grandes ideas ni planteamientos profundos, sí tiene una capacidad de llegar al gran público. Precisamente por la simplificación que hace de la realidad. Y porque tiene a un público entregado, que está deseando ver cómo se caricaturiza y ridiculiza a los políticos contrarios a su ideología. En el caso de Cuatro y los guiñoles, como todo el mundo sabe los más ridiculizados son los políticos del PP. Los más favorecidos, los del PSOE.

Lo dicho: el poder que tiene el humor como instrumento de crítica política es enorme por la simplificación que hace de la relidad. Ahí está su gran fuerza, pero también… su gran peligro.

EJERCICIO DE ESTILO: CÓMO RETRATAR, EN CINCO PÁRRAFOS, LA CATADURA MORAL DE UN PODEROSO

Magnífico el reportaje que publicó Luis R. Aizpeolea el domingo 22 de junio en EL PAÍS sobre el lehendakari Juan José Ibarretxe. Me gustó, sobre todo, el arranque del reportaje.

Un ejemplo de buen periodismo. Es impactante y al mismo tiempo sencillo. En sólo cinco párrafos (con información de fuentes de lo más fiable) describe los detalles de dos escenas, una detrás de otra, que hablan por sí solo de la catadura moral y psicológica del personaje: un individuo que le habla de un país idílico a dos víctima a las que ETA ha intentado matar pocas horas antes.

“Hay un hombre en la cama de la habitación de un hos­pital. Es un viejo luchador por la libertades al que una terrorista de ETA le acaba de disparar un tiro en plena cara, en la puerta de su casa, al anochecer, en uno de los montes que se asoman a la ciudad de San Sebastián. Esta­dísticamente, este hombre tenía que estar muerto. pero la bala le entró por la mejilla izquierda y se le quedó alojada en la boca, aprisionada entre unos implantes de titanio. El hombre está rodeada por su esposa y sus tres hijos cuando en la habitación entra Juan José Ibarretxe, el presidente del Gobierno vasco. Pregunta por el herido y luego charlan. Uno de los hijos, Andrés, que vive fuera de Euskadi., le traslada al político nacio­nalista su disgusto por el ambiente opresivo que se respira en su tierra.

— Lehendakari, yo no puedo soportar que, cuando invito a amigos míos a visitar el país (Lequeitio, Elorrio. Bergara, Hernani), encontremos siempre una presencia agresiva, con pintadas en favor de ETA y con amenazas a los que no piensan como ellos.

— Mira, Andrés, no te lleves esa imagen de nosotros, que aquí, en el País Vasco, se vive muy bien.

La frase de Ibarretxe es escuchada desde la cama por José Ramón Recalde, encarcela­do y torturado por el régimen de Franco, durante siete años consejero socialista en el Gobierno del lehendakari Ardanza y dueño de una librería (Lagun) atacada una y otra vez por ETA y su entorno, hasta el punto de que todavía hoy abre y cierra sus puertas bajo la atenta mirada de los guardaespaldas.

La escena tiene lugar en septiembre del año 2000, y cualquiera puede pensar que un desliz así —hablar de un país idílico en pre­sencia de un hombre al que acaban de inten­tar asesinar— sólo puede ser fruto de una tarde aciaga, de un momento de nervio­sismo…

Un año y medio después, en septiembre de 2002, vuelve a haber un hombre tendido en la cama de un hospital. Ha circulado en su coche durante unos kilómetros hasta que una bomba lapa —cargada con medio kilo de dinamita— ha estallado hiriéndole de gra­vedad. Tras cinco horas en el quirófano, los médicos han tenido que amputarle una pier­na. Unos días después, alguien toca a la puerta de la habitación. Es el lehendakari que viene a visitarle. Le pregunta cómo se encuentra, le da ánimos —todo el mundo resalta que Ibarretxe es un tipo afable que gana en las distancias cortas—, pero no pa­san muchos minutos antes de que el jefe del Gobierno vasco le hable con orgullo al heri­do —también socialista, como Recalde; tam­bién sin escolta, como a ETA le gusta esco­ger a sus víctimas— de la buena situación de la economía vasca.

— No sabes cómo está creciendo el pro­ducto interior bruto…”

Al final del reportaje, al lector le queda la duda de si este hombre es un cínico insensible o que directamente se le ha ido la perola…