EL FORMATO ‘PREGUNTAS-RESPUESTAS’: ¿CÓMO ME AFECTA ESTO A MÍ

Existen TEMAS COMPLEJOS tratados por los medios de comunicación generalistas durante cierto tiempo (semanas, meses…) con muchos ángulos que analizar, causas diversas, repercusiones variadas… Una complejidad que les hace confusos a la vista de un público no experto.

Una fórmula de organizar y CLARIFICAR toda esta información es presentarla mediante la fórmula: ‘RESPUESTAS A LAS PRINCIPALES DUDAS’. Un buen ejemplo es el reportaje “De la ‘burbuja’ inmobiliaria en EE.UU. a la crisis bursátil mundial”, publicado en el diario El Mundo. El planteamiento es el siguiente:

  • Todos habíamos oído hablar de la burbuja inmobiliaria producida en EE.UU., a causa de las hipotecas subprime y las hipotecas jumbo. Y que esto podía, como así ha ocurrido, provocar una crisis mundial, que repercuta en nuestros bolsillos, aun estando al otro lado del Atlántico, además de otras muchas derivaciones. Es la típica noticia de la que, a no ser que seamos expertos en el tema, NOS ENTERAMOS SÓLO A MEDIAS Y CON NO MUCHA PROFUNDIDAD.
  • La fórmula pregunta-respuesta es apropiada para este tipo de reportajes ACLARATORIOS, escrito por el propio periodista que asume una función de experto. Se trata de explicar, de forma sencilla, las principales dudas que sobre este tema tienen el común de los mortales.
  • Debemos tener una gran capacidad de SÍNTESIS y capacidad para contar los temas complejos DE FORMA CLARA Y SENCILLA, como si se lo estuviéramos contando a nuestra abuela. No olvidemos que escribimos (en caso de que escribamos para un medio generalista) para un público no-experto.
  • Dentro de esta filosofía, se publica una INFOGRAFÍA que ayuda a aclarar aún más este tema complejo.
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ESTILO: ¿NO SABES EXPLICAR EL SIGNIFICADO DE LAS GRANDES CIFRAS? ¡PUES RECURRE AL SÍMIL!

imagen-1Explicar las grandes cifras al gran público es una de las cosas más difíciles del periodismo. Tanto las económicas (el paro, el PIB, los crecimientos de ventas de las empresas…) como las de cualquier otro tipo. Pocas veces se hace bien. Nos limitamos casi siempre a difundir la información pura y dura (‘Enel necesita ampliar capital en 5.000 millones’, ‘las aerolíneas perderán 3.897 millones en 2008’…) ¡Ahí está, sí señor! ¡El dato sin mayor explicación!

¿Es suficiente con esto? Yo creo que no, porque el común de los mortales no suele comprender bien si estas grandes magnitudes son normales o extraordinarias, buenas o malas, graves o neutras. El periodista, además de transmitir el dato exacto, debe hacer un esfuerzo por explicar su significado, sus implicaciones, sus consecuencias sobre la vida de la gente.

Y para ello la clave está en meternos en la cabeza del ciudadano medio, y traducir la gran magnitud a la escala que él maneja habitualmente en su vida cotidiana. Para salvar este problema, nada mejor que recurrir a la fuerza expresiva del símil, la comparación y el ejemplo. Podemos utilizar frases como: “Es como si…”, “funciona de la misma manera que…” o “imagínese usted lo siguiente”. Es un método sencillo y eficaz. Veamos algunos ejemplos reales:

  •  “El Corte Inglés pagó 650.000 segundos en anunciarse por la radio”. ¿Eso es mucho o poco? Para aclararlo, usamos una comparación: “El Corte Inglés pagó 650.000 segundos en anunciarse por la radio. Si hubiera que escuchar todos los anuncios seguidos, tardaríamos más de siete días en hacerlo
  • Otro recurso útil es echar mano de objetos o realidades que sean familiares para el lector. Si decimos que el ayuntamiento de Madrid posee más de 5,5 millones de metros cuadrados de parques, solares y edificios, el lector se quedará frío, salvo que añadamos que eso equivale a 1.500 estadios de fútbol del tamaño del Santiago Bernabéu.

imagen-2Uno de los ejemplos que más me han llamado la atención en las últimas semanas fue el gran titular de portada del diario gratuito QUÉ!. Acababan de publicarse las últimas cifras de paro en España: casi tres millones de desempleados. ¿Cómo explicar una cantidad tan impresionante como ésta a la escala de las personas corrientes? 

Recurriendo a un eficaz símil gráfico: si ponemos en una fila los tres millones de parados, una cola que empezara en Madrid tendría su final en…. INGLATERRA. Y un titular rotundo: LA COLA DEL PARO LLEGA A INGLATERRA. ¡Esta sí que es una comparación con una fuerza expresiva suficiente para que la entiende todo el mundo!


MARKETING PERIODÍSTICO: LA GRAN APUESTA POR LA AMENIDAD

(Extracto del libro ‘Marketing de periódicos y revistas)

Las publicaciones periódicas, como hemos visto, deben tener unos contenidos rigurosos, interesantes o útiles para su público objetivo. Sin embargo, ésta no es la única condición para conseguir el éxito. Existen cabeceras con noticias y reportajes que resultan impecables desde el punto de vista del rigor periodístico, pero que tienen un estilo visual que resulta aburrido y que auyenta al potencial lector.

La amenidad en la exposición de los contenidos resulta un elemento fundamental en el mercado editorial moderno. Existen dos formas de presentar los contenidos de nuestra publicación de forma amena:

El estilo narrativo. Existen temáticas difíciles o áridas que, con un tratamiento y un tono adecuado, pueden dar lugar a reportajes de lo más divertidos y amenos. Ni la ciencia ni la economía admiten planteamientos frívolos ni excesivamente ligeros. Pero Muy Interesante hizo amena la ciencia, y hoy es uno de los productos estrella de la editorial G+J. Emprendedores hizo amena la economía y hoy cuenta con unas cifras de venta muy superiores al de sus competidores. ¿El secreto? Encontrar ese justo punto de equilibrio entre el rigor y una amenidad que haga creíbles aquellos contenidos que publicamos.

Estilo visual. Existen publicaciones para leer (lo fundamental son los contenidos, mientras que fotos e ilustraciones quedan relegados a un segundo plano) y existen otras para ojear (predomina el aspecto visual, la fotografía, las infografías, etcétera).

En cuanto a los diarios, su aspecto formal experimentó una enorme transformación durante la década de los ochenta y los primeros años noventa. Algunas características comunes en su rediseño fueron:

. Empleo generalizado del color, tanto en la portada como en suplementos.

. Páginas mucho más visuales: los diarios, concebidos para ser leídos, buscan ahora además ser vistos.

. Renovación tipográfica. Durante la década de los 80 dos han sido las familias tipográficas que han dominado el panorama de la prensa española: la Helvética y, sobre todo, la Times. En los últimos años, los diarios buscan eplear otras familias diferentes a las anteriores, aunque de un estilo similar.

Pero, mucho más que los diarios, han sido las revistas las que han apostado por diseños más visuales. ¿La causa? Las revistas compiten, no sólo entre sí, sino con todo lo que significa ocio. El tiempo de ocio es cada vez más limitado y la oferta es cada vez mayor: internet, cine, restaurantes…, que restan tiempo de lectura. Además vivimos en una sociedad en la que se espera que toda esta oferta de ocio no exija al individuo un gran esfuerzo. Por eso están triunfando revistas que son más visuales. Sobre todo, en aquellos sectores de especialización en los que la imagen tiene una importancia grande: revistas de viajes, de decoración, de moda, etcétera.

No obstante, el recurso excesivo hacia lo visual es un riesgo importante. Así lo expone Juan Caño en su libro: “Uno de los grandes pecados capitales de algunas revistas es su deseo de hacer arte en lugar de comunicación, convirtiendo su estilo visual en expresión de otro medio diferente al periodismo. Nosotros no hacemos arte, sino periodismo”.

Una opinión parecida es la que expone Ricardo Rodrigo, presidente de la editorial RBA Revistas: “Los editores españoles de revistas hemos tenido históricamente el prejuicio de que ‘la gente no lee’ y hemos editado sólo revistas muy visuales. Pero la gente sí lee y está un poco cansada de las revistas que al final sólo ofrecen fotos. En RBA Revistas estamos apostando por productos de lectura y los éxitos están siendo espectaculares”.

‘UN MUNDO SIN HUMANOS’, O LA TÉCNICA DEL ‘QUÉ PASARÍA SI…’

En periodismo, habitualmente contamos cosas que ya han pasado, las analizamos, vemos sus causas, los personajes que han intervenido en ellas, hacemos valoración de lo sucedido…. Pero, ¿por qué no hablar sobre COSAS QUE AÚN NO HAN OCURRIDO, y que es verosímil que puedan ocurrir?

  

Este planteamiento innovador tiene su atractivo en el PLACER DE LA ESPECULACIÓN: vamos a imaginarnos qué pasaría si ocurrieran determinados acontecimientos.

 

EPS, suplemento dominical de El País, publicó el interesantísimo reportaje ‘Un mundo sin humanos’. Con el cambio climático de fondo, este reportaje tiene gran valor por abordaR una de las grandes preocupaciones del momento. Además, lo enfoca desde uno de los puntos de vista más aceptados por la comunidad científica (“Hagamos un ejercicio de imaginación apocalíptica de mano de los expertos. ¿Cómo sería el planeta si de repente desapareciéramos todos?”). 

 

La fuente principal de este reportaje se encuentra en el libro ‘Un mundo sin nosotros’. Uno de sus grandes méritos está en la SENSACIÓN INQUIETANTE que invade al lector según va adentrándose en el texto. Describe una situación apocalíptica en entornos, ciudades y edificios que todos conocemos. Por ejemplo, simulando cómo quedaría Madrid al cabo del tiempo (edificios resquebrajados, llenos de humedad, plantas, musgos y toda suerte de curiosos moradores, especialmente los insectos).

 

Las IMÁGENES (a base de fotomontajes) refuerzan enormemente esta sensación.

 

 

PRÓXIMO MIÉRCOLES: Cómo convencer a ocho famosos para que sean ‘cobayas’ en un experimento científico

EJERCICIO DE ESTILO: CÓMO RETRATAR, EN CINCO PÁRRAFOS, LA CATADURA MORAL DE UN PODEROSO

Magnífico el reportaje que publicó Luis R. Aizpeolea el domingo 22 de junio en EL PAÍS sobre el lehendakari Juan José Ibarretxe. Me gustó, sobre todo, el arranque del reportaje.

Un ejemplo de buen periodismo. Es impactante y al mismo tiempo sencillo. En sólo cinco párrafos (con información de fuentes de lo más fiable) describe los detalles de dos escenas, una detrás de otra, que hablan por sí solo de la catadura moral y psicológica del personaje: un individuo que le habla de un país idílico a dos víctima a las que ETA ha intentado matar pocas horas antes.

“Hay un hombre en la cama de la habitación de un hos­pital. Es un viejo luchador por la libertades al que una terrorista de ETA le acaba de disparar un tiro en plena cara, en la puerta de su casa, al anochecer, en uno de los montes que se asoman a la ciudad de San Sebastián. Esta­dísticamente, este hombre tenía que estar muerto. pero la bala le entró por la mejilla izquierda y se le quedó alojada en la boca, aprisionada entre unos implantes de titanio. El hombre está rodeada por su esposa y sus tres hijos cuando en la habitación entra Juan José Ibarretxe, el presidente del Gobierno vasco. Pregunta por el herido y luego charlan. Uno de los hijos, Andrés, que vive fuera de Euskadi., le traslada al político nacio­nalista su disgusto por el ambiente opresivo que se respira en su tierra.

— Lehendakari, yo no puedo soportar que, cuando invito a amigos míos a visitar el país (Lequeitio, Elorrio. Bergara, Hernani), encontremos siempre una presencia agresiva, con pintadas en favor de ETA y con amenazas a los que no piensan como ellos.

— Mira, Andrés, no te lleves esa imagen de nosotros, que aquí, en el País Vasco, se vive muy bien.

La frase de Ibarretxe es escuchada desde la cama por José Ramón Recalde, encarcela­do y torturado por el régimen de Franco, durante siete años consejero socialista en el Gobierno del lehendakari Ardanza y dueño de una librería (Lagun) atacada una y otra vez por ETA y su entorno, hasta el punto de que todavía hoy abre y cierra sus puertas bajo la atenta mirada de los guardaespaldas.

La escena tiene lugar en septiembre del año 2000, y cualquiera puede pensar que un desliz así —hablar de un país idílico en pre­sencia de un hombre al que acaban de inten­tar asesinar— sólo puede ser fruto de una tarde aciaga, de un momento de nervio­sismo…

Un año y medio después, en septiembre de 2002, vuelve a haber un hombre tendido en la cama de un hospital. Ha circulado en su coche durante unos kilómetros hasta que una bomba lapa —cargada con medio kilo de dinamita— ha estallado hiriéndole de gra­vedad. Tras cinco horas en el quirófano, los médicos han tenido que amputarle una pier­na. Unos días después, alguien toca a la puerta de la habitación. Es el lehendakari que viene a visitarle. Le pregunta cómo se encuentra, le da ánimos —todo el mundo resalta que Ibarretxe es un tipo afable que gana en las distancias cortas—, pero no pa­san muchos minutos antes de que el jefe del Gobierno vasco le hable con orgullo al heri­do —también socialista, como Recalde; tam­bién sin escolta, como a ETA le gusta esco­ger a sus víctimas— de la buena situación de la economía vasca.

— No sabes cómo está creciendo el pro­ducto interior bruto…”

Al final del reportaje, al lector le queda la duda de si este hombre es un cínico insensible o que directamente se le ha ido la perola…