ESQUIRE: LA PRIMERA PORTADA CON TINTA ELECTRÓNICA

Para celebrar su 75º aniversario, la mítica revista estadounidense Esquire se ha atrevido a lanzar una portada utilizando tinta electrónica. Es la primera experiencia que se realiza en esta línea dentro del mercado editorial, aunque dicha portada sólo está presente dentro de una edición limitada de 100.000 ejemplares.

Es una experiencia interesante, curiosa, aunque que no parece que vaya a tener un gran recorrido. Se trata de una portada que incluye una pantalla electrónica flexible. Allí puede leerse el titular “El siglo XXI comienza ahora”, que va cambiando de aspecto con fragmentos e imágenes que se iluminan y apagan. En Youtube, ya hay vídeos que muestran la portada.

Esta innovación es posible gracias a seis pilas de botón introducidas en la portada, y que al parecer van a tener una duración de 90 días. En el interior de este número aparece también un anuncio a doble página de Ford, con otra pantalla digital en la que cambian los colores.

Un número que se ha vendido con sobreprecio (5,99 dólares) y que, debido a la expectación creado, se ha agotado. Y, sobre todo, ha hecho que sea tema de comentarios y debates en un gran número de medios de comunicación. ¡Objetivo cumplido!

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UNA ‘ROAD MOVIE’ CON DEL BOSQUE: CÓMO NO ABURRIR CON OTRA ENTREVISTA ESTÁNDAR

El problema era el siguiente. Vicente Del Bosque había sido nombredo nuevo seleccionador, en sustitución de Luis Aragonés. Su presentación consistió en una rueda de prensa multitudinaria, seguida de catorce entrevistas individuales. ¡Y nos encargan que hagamos algo diferente! Pero, ¿cómo? Si a estas alturas este hombre ha ha dicho todo lo que tenía que decir (¡catorce entrevistas!) y ha salido hasta en la hoja parroquial.

Si tenemos imaginación, siempre se puede hacer algo original. Fue lo que hicieron los chicos del Marca, que por algo es el diario deportivo líder. Y los del Marca se montaron una entrevista (¡otra más!), pero con un formato diferente a las demás. Con mucho más tiempo y en un escenario en el que Del Bosque no pudo negarse: se lo llevaron a que le contara sus impresiones a su ciudad natal, Salamanca.

Durante la entrevista se narra las conversaciones que iban manteniendo durante el viaje en el mismo coche del nuevo seleccionador (”Nos montamos en el coche, un Mercedes de tronío”, “En el coche lleva sintonizado Radio Marca”, “Según van cayendo los kilómetros, el bluetooth del coche no da abasto”…) Más que una entrevista, parece un ‘road movie’. Lo que le hace, porque ese era el objetivo, evocar sus comienzos (”¿Qué bonitos recuerdos! Estábamos todo el día en la calle jugando. Después llegaron mis primeros equipos: el Fátima, el Zamorano, el Salomé…)

También, lógico, lleva el momento de analizar el pasado reciente, el presente y el futuro de la selección. Sus ideas, sus planes y sus proyectos con la Roja. Todo a lo largo de un paseo por el casco antituo y algunos lugares emblemáticos de la ciudad en el que los periodistas (Juan Ignacio Gallardo y Roberto Gómez) van anotando todas las anécdotas que les van ocurriendo (”Atiende gustoso a los numerosos aficionados que le paran”, “Mientras caminamos hacia la Plaza Mayor, nos confiersa que…”). Y en este plan.

En fin, que los chicos del Marca supieron cómo darle la vuelta a una situación difícil: cómo hacer algo innovador cuando a nuestro entrevistado le acaban de hacer tropecientas mil entrevistas. Una situación que en periodismo es cada vez más habitual: directores de películas que andan promocionando su última creación, escritores que presentan libros, cantantes que hacen lo propio con sus discos… Si, en estos casos, planteamos a los protagonistas HACER ALGO DIFERENTE, seguro que aceptan. Al fin y al cabo, a ellos también les cansa dar una y otra vez la misma respuesta a las mismas preguntas.

MARKETING PERIODÍSTICO: PUBLICACIONES SESUDAS FRENTE A POPULARES

(Extracto del libro ‘Marketing de periódicos y revistas’)

Una clasificación tradicional es aquélla que diferencia la prensa de calidad de la prensa popular. La prensa de calidad trata temas serios y los analiza en profundidad (política, economía, ciencia…) La prensa popular se escora hacia contenidos de escasa repercusión social (deportes, corazón…), pero que tienen un gran valor de entretenimiento para grandes sectores de población. En algunos casos –no siempre– pueden incluso enmarcarse dentro de lo que se conoce como periodismo sensacionalista.

La elección de un enfoque u otro está en algunos casos condicionado, como hemos visto, por el propio contenido y el tipo de público al que se dirige. Por ejemplo, sería inimaginable una revista del corazón con un tratamiento sesudo y serio de sus reportajes.

En otro tipo de contenidos, sin embargo, sí puede elegirse entre un enfoque u otro en función del tipo de público al que nos queramos dirigir. Un ejemplo paradigmático puede ser el de los diarios británicos. Un mercado en el que conviven los diarios serios (The Guardian, The Independent, The Times) con los sensacionalistas (The Sun, The Mirror) especializados en escándalos y sucesos. El nivel sociocultural de los lectores de los primeros es, por lo general, superior al de los segundos. En España los diarios sensacionalistas han tenido poco éxito. El lanzamiento más ambicioso –y que culminó con un sonoro fracaso– fue el del diario Claro, que tuvo que cerrar al poco de nacer.

La credibilidad es el principal valor con que cuenta la llamada prensa seria o de calidad. Algo que les permite, asumiendo su papel de cuarto poder, ejercer una gran influencia sobre la opinión pública. La credibilidad se gana mediante la difusión continua de informaciones veraces y de la independencia demostrada frente a otros poderes (políticos, empresariales, etcétera).

El éxito de la prensa de calidad se produce incluso manteniéndose al margen de la tendencia creciente hacia la cultura de lo visual que siguen muchos medios de comunicación impresos. Un ejemplo significativo sería el del Wall Street Journal, tal como explica el experto norteamericano Edward E. Scharff en un libro dedicado a este periódico. Según cuenta, parece algo extraño que “el periódico más popular de los Estados Unidos sea una hoja sin imágenes cubierta de un gris monótono, una reliquia visual del siglo XIX, que apenas trae noticias de deportes, de aberraciones criminales o de la mayoría de temas que aparecen regularmente en la mayoría de los medios de comunicación (…) Es difícil imaginar a alguien de importancia en los negocios o la política que no lea el Journal, porque este periódico, dentro de los límites de una publicación, fija el programa intelectual para el país, especialmente en el sector de la economía”.

Un estudio realizado por The Project for Excellence in Journalism, dependiente de la Escuela de Periodismo de Columbia, pone de relieve el deterioro que la imagen de la prensa ha ido sufriendo en los últimos treinta años ante la opinión pública, desde la época dorada (popularidad y credibilidad) que marcó el caso Watergate. Sus resultados son:

. Pasan del 49% al 72% los que dicen que se ha deteriorado la profesionalidad.

. El 67% de los encuestados –hace 19 años era el 13%– cree que los medios ocultan sus errores.

. Disminuye del 55% al 35% los que piensan que los medios informan objetivamente.

. Y aumentan –del 45% al 59%– los convencidos de que las empresas periodísticas tienen una orientación política sectaria.

En síntesis, según los autores del estudio, a los periodistas “se les ve como chapuceros; menos éticos, menos cuidadosos; más sectarios, menos autocríticos sobre sus errores y, en general, más perjudiciales para la democracia que hace 30 años”.

En España, y de cara a un futuro más o menos inmediato, hay opiniones que apuntan a que se van a desarrollar dos líneas muy diferentes de prensa. Por un lado, una prensa de calidad con unos lectores muy firmes y leales, interesados en saber qué pasa, por qué pasa y la trascendencia que pueden tener los hechos de actualidad. Por otro lado, se puede abrir otro modelo, inédito hasta ahora, que es una prensa más populista, sin llegar al sensacionalismo de los tabloides británicos o alemanes. En España, ese espacio ha estado reservado a la prensa rosa y de sucesos, pero algunos periódicos de información general están derivando hacia modelos más populistas en busca de lectores.

Lo cierto es que la denominada (o autodenominada) prensa de calidad o seria tiene en España unos niveles de venta y de audiencia ciertamente escasos, como hemos visto en otro capítulo de este libro. José Antonio Martínez Soler, veterano periodista y actual director general de Multiprensa y Más (editora de los diarios gratuitos 20 Minutos), cita algunas de las posibles causas:

1. Diseño tradicional, aburrido, antiguo, conservador, para personas mayores.

2. Contenido elitista, para enterados, muy sesgado, con exceso de opinión entremezclada con la información y/o disfrazada de información.

3. Extensión abusiva de las informaciones, de los artículos de opinión, de las entrevistas… Han olvidado la frase célebre del director de Front Page: “¿Acaso alguien ha leído alguna vez el segundo párrafo?”.

LAS CARTAS CON RESPUESTA, DE RAFAEL REIG

Hay secciones en las que, a priori, puede parecer que es muy difícil innovar. Por ejemplo, las Cartas al Director. El diario Público demuestra que no es así. Este periódico recoge, como hacen los demás, una selección de las cartas de los lectores llegadas a la Redacción. La originalidad está en el apartado titulado ‘Carta con Respuesta’.

Esta sección en realidad no es otra cosa que una artículo firmado por el Jefe de Opinión, Rafael Reig, que comenta y amplía el tema de la carta de un lector que le ha servido de inspiración. En el caso que reproducimos aquí, un lector opina sobre la iniciativa de algunos responsables de la Administración de autocogelarse el sueldo. Y este es el punto de partida del artículo de Reig, titulado ‘¡Esos políticos!’.

Al final del mismo, y con el titulo de ‘Derecho a Réplica’, aparece en negrita la dirección de la web del periódico donde los lectores pueden emitir su opinión: www.publico.es/opinion/rafaelreig ¡Todo un detallazo!